Son fogueró es una antigua possessió mallorquina rodeada de campos, transformada por sus propietarios la interiorista Maria Antonia Carbonell y el pintor Pere Alemany, en un precioso y tranquilo hotel. Allí, entre gruesos muros de piedra caliza, los huéspedes pueden disfrutar del suave aroma de los frutales y jacarandas, el silencio mediterráneo y la dulce brisa del mar cercano.
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En esta casa de artistas, la naturaleza se funde y se confunde con el arte. Es un lugar de silencio y meditación.
No es extraño que los clientes de Son Fogueró sensibles a lo bello y lo bueno, repitan año tras año para curar su estrés, convirtiéndose en fieles amigos de la singular pareja.
Son Fogueró fue el primer petit hotel de lujo en el campo. |
Siempre ha contado
con el mismo servicio, Madrina, Miquel y Antonia, que les
atenderán igual que si estuviesen en su propia casa.
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